No usaban números escritos, usaban cuerdas. Un quipu es un conjunto de cuerdas de colores colgando de una cuerda principal. Cada color era una cuenta: amarillo para maíz, rojo para ejército, blanco para plata, etc. Cada tipo de nudo y su posición era un número: el sistema era decimal. Un nudo simple abajo = unidades, más arriba = decenas, más arriba = centenas.
Con eso llevaban todo: censos de población, tributos que debía cada pueblo, cabezas de ganado, almacenes del Estado inca, hasta calendario.
¿Por qué es curioso e histórico?
Era a prueba de trampas. Solo los quipucamayoc, los contadores oficiales del Inca, sabían leerlo y hacer auditoría. Cuando llegaban los españoles, quemaron miles porque creían que era brujería, y con eso se perdió la base de datos financiera de todo un imperio.
Recién lo estamos entendiendo. Hasta hace pocos años pensábamos que solo eran números, pero investigaciones de Harvard han demostrado que algunos quipus también guardaban historias y relatos. O sea, era contabilidad y narrativa a la vez.
Es el único sistema contable tridimensional del mundo. Toda la contabilidad que conocemos es en 2D, en papel o pantalla. Esta era en 3D.
Lo puedes conectar súper fácil con la contabilidad moderna: principio de partida, clasificación por cuentas, inventario, auditoría y control interno. Todo lo que hace un ERP hoy, lo hacía un manojo de cuerdas hace 600 años.




















































































































































































































































































































































